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14 hábitos de las personas más simpáticas

Por Richard Feloni

Cuando trabajas en un campo muy competitivo, el talento y la inteligencia son requisitos. Para sobresalir, ayuda saber conectar con los demás y desarrollar relaciones. Nada reemplaza a una personalidad carismática.

Napoleon Hill, autor de Piense y hágase rico —uno de los libros más vendidos de todos los tiempos—, escribió sobre los hábitos de las personas más simpáticas en su ensayo «Desarrolla una personalidad agradable», publicado en la colección The Science of Success.

Presentó sus pasos para tener una «personalidad de un millón de dólares» explicando que fue el trato encantador del magnate del acero Charles M. Schwab lo que, a finales del siglo XIX, lo llevó de jornalero a ejecutivo con un sueldo de 75,000 dólares y un bono frecuente de un millón (una cantidad enorme para la época).

El jefe de Schwab, el legendario industrial Andrew Carnegie, le dijo a Hill que «el sueldo anual era por el trabajo que Schwab realizaba, pero el bono era por lo que Schwab, con su personalidad agradable, lograba que otros hicieran».

Estos son los hábitos que Hill identificó en las personas tan simpáticas que otros se desviven por ayudarlas.

Los 14 hábitos

1. Desarrollan una actitud mental positiva y dejan que los demás la vean y la sientan. A menudo es más fácil ceder al cinismo, pero quienes eligen ser positivos se preparan para el éxito y tienen mejor reputación.

2. Siempre hablan con un tono amistoso y cuidadosamente disciplinado. Los mejores comunicadores hablan de manera pausada y con seguridad, lo que da a su voz un sonido agradable, dice Hill. Si la idea de hablar frente a un público te aterra, practica hasta que presentar ante una multitud ya no te resulte ajeno. Es cuestión de repetición.

3. Prestan mucha atención a quien les habla. Aprovechar una conversación para dar sermones «puede alimentar el ego, pero nunca atrae a la gente ni hace amigos», dice Hill.

4. Mantienen la compostura en toda circunstancia. Una reacción exagerada ante algo, positivo o negativo, puede dejar una mala impresión. En el segundo caso, dice Hill: «Recuerda que el silencio puede ser mucho más eficaz que tus palabras enojadas».

5. Son pacientes. «Recuerda que dar a tus palabras y a tus actos el momento oportuno puede darte una gran ventaja sobre las personas impacientes», escribe Hill.

6. Mantienen la mente abierta. Quienes se cierran a ciertas ideas y solo se relacionan con gente que piensa igual se pierden no solo el crecimiento personal, sino también oportunidades para avanzar en su carrera.

7. Sonríen cuando hablan con otros. Hill dice que el mayor activo del presidente Franklin D. Roosevelt era su «sonrisa de un millón de dólares», que permitía a la gente bajar la guardia en una conversación.

8. Saben que no todos sus pensamientos necesitan expresarse. Las personas más simpáticas saben que no vale la pena ofender a nadie por decirlo todo, aunque resulte ser verdad.

9. No procrastinan. La procrastinación comunica a los demás que temes actuar, dice Hill, y por lo tanto que eres ineficaz.

10. Hacen al menos una buena acción al día. Los mejores para tejer redes ayudan a otros sin esperar nada a cambio. El profesor de Wharton Adam Grant clasifica a estos maestros de las redes como «dadores», y encontró que construyen relaciones mucho más sólidas y fructíferas que quienes ven los contactos profesionales como un juego de suma cero.

11. Encuentran una lección en el fracaso en lugar de darle vueltas. La gente admira a quienes crecen con el fracaso en lugar de revolcarse en él. «Expresa tu gratitud por haber ganado una medida de sabiduría que no habría llegado sin la derrota», dice Hill.

12. Actúan como si la persona con la que hablan fuera la más importante del mundo. Las personas más simpáticas aprovechan las conversaciones para aprender sobre el otro y le dan tiempo de hablar.

13. Elogian a los demás de forma genuina, sin exagerar. «Elogia las buenas cualidades de otros, pero no lo restriegues donde no se merece ni lo extiendas demasiado», dice Hill.

14. Tienen a alguien de confianza que les señale sus defectos. Las personas exitosas no fingen ser simpáticas: lo son porque les importan su conducta y su reputación, dice Hill. Tener un confidente que pueda ser completamente honesto con ellas les permite seguir creciendo.

11 habilidades sociales sencillas que te harán más simpático

Por Kathleen Elkins y Natalie Walters

Ser simpático depende por completo de ti. Basta con adquirir unas cuantas habilidades sociales clave que desarrollan la inteligencia emocional. Para ayudarte, revisamos la conversación de Quora «¿Qué habilidades sociales útiles se pueden aprender rápido?» y destacamos nuestras respuestas favoritas.

Estas son 11 formas sencillas de empezar a construir una «personalidad de un millón de dólares» y ser la persona más simpática del lugar:

1. Mira a los ojos. «Es algo idiotamente simple, pero sigue siendo uno de los trucos de vida de mayor impacto», escribe el usuario de Quora Brad Porter. «La cualidad más atractiva de una persona es la seguridad en sí misma. Pero "sé seguro" no es un buen consejo. En su lugar, busca el mejor sustituto de la seguridad en términos de conducta: el contacto visual». Porter dice que empieces este hábito de inmediato. No requiere práctica ni habilidad especial, solo el compromiso de sostener la mirada de la otra persona mientras conversan.

2. Guarda el celular en el bolsillo. Y déjalo ahí hasta que termine la conversación o la reunión. Basil Chiasson lo dice simple: «Presta atención. Míralos. Deja lo que estás haciendo. Sin interrupciones». Es otro hábito simple pero eficaz que se puede aplicar de inmediato y no requiere esfuerzo ni habilidad.

3. Llama a la gente por su nombre. La próxima vez que alguien te salude por tu nombre o lo use a media conversación, recuerda lo bien que se siente. Si te cuesta asociar nombres con caras, prueba distintas estrategias, como anotarlos o usar imágenes o rimas asociadas al nombre. El usuario de Quora Howard Lee sugiere repetir el nombre en voz alta cuando te presentan y luego dos veces más en tu mente.

4. Sonríe. No subestimes el poder de sonreír. Además, ríe y cuenta chistes, recomienda el usuario de Quora Craig Fraser. Las personas imitan sin darse cuenta el lenguaje corporal de con quien hablan. Si quieres caer bien, usa un lenguaje corporal positivo y la gente te lo devolverá de forma natural.

5. Da un apretón de manos firme. «Ni muy fuerte, desde luego no flojo y blando, y sin juegos de dominio», escribe Tony Vincent. Las investigaciones muestran que la gente decide si le caes bien o no a los pocos segundos de conocerte. Un apretón firme contribuye mucho a esa primera impresión, igual que una postura firme y un lenguaje corporal positivo.

6. Escucha. Escucha más de lo que hablas, dice el usuario de Quora Mark Bridgeman: «Tienes dos oídos y una sola boca. Esa es la proporción en que debes usarlos».

7. No solo escuches: escucha activamente. Oír las palabras no basta. Las personas simpáticas escuchan de verdad a quien les habla. La escucha activa requiere cuatro pasos, escribe Chiasson: oír, interpretar, evaluar y responder. El primer paso exige dejar lo que estás haciendo y poner atención. Luego, sugiere, «parafrasea lo que oíste y haz preguntas para aclarar». Evaluar significa evitar el juicio rápido y las conclusiones apresuradas: «Asegúrate de tener toda la información pertinente antes de formar o expresar una opinión». Por último, «da retroalimentación para que quien habla sepa que lo escuchaste».

8. Halaga a la gente. «Esto agarra a las personas directamente por el ego y por eso es muy eficaz», escribe Julian Reisinger. Sugiere usar inicios de conversación que hagan sentir experta a la otra persona, como «Tú sabes mucho de marketing social, ¿verdad?» o «¿Sabes por qué siempre me sale este mensaje de error?». Así tú aprendes algo nuevo y la otra persona se siente necesitada. «Es así de fácil, todos ganan y funciona el 100 % de las veces», dice Reisinger.

9. Aprende a aceptar un cumplido. Aceptar un cumplido puede ser complicado, porque no quieres parecer egocéntrico. Pero tampoco quieres murmurar un «Gracias, tú también», porque eso te hace parecer inseguro y torpe socialmente. Así que, en lugar de frases como «Te ves diez veces mejor que yo» o «Todo fue gracias a ti», Reisinger sugiere aceptar el cumplido con seguridad usando frases como «¡Gracias! Oír eso se siente muy bien» o «¡Gracias! Qué experiencia tan increíble».

10. Si interrumpen a alguien, pídele que continúe. Todos hemos sido esa persona que cuenta una historia, la interrumpen y se queda ahí incómoda, preguntándose si alguien la escuchaba. Milena Rangelov dice que puedes ser el liberador de esa persona diciendo algo como: «Oye, ¿puedes terminar tu historia del paseo en bici? Lo último que mencionaste es que unos perros empezaron a seguirte. ¿Puedo oír el resto, por favor?». Pondrás a la persona a gusto al instante y la harás sentir apreciada, escribe.

11. No te quejes. Estar con personas negativas desgasta. Por eso Milena Rangelov las llama «vampiros energéticos», «porque te chupan la energía». Ser quejumbroso espanta al instante. Si notas que te quejas mientras los demás empiezan a distraerse, hazte un favor y cambia de tema.