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Consejos para trabajar exitosamente en un grupo

Por Randy Pausch, para el curso Construyendo Mundos Virtuales de la Universidad Carnegie Mellon, primavera de 1998

1. Conoce a la gente como se debe

Todo empieza con la presentación. Después, intercambien información de contacto y asegúrate de saber cómo se pronuncia el nombre de cada quien. Intercambien teléfonos y averigüen en qué horarios es aceptable llamar.

2. Encuentra lo que tienen en común

Casi siempre puedes encontrar algo en común con otra persona, y a partir de esa base es mucho más fácil abordar los temas en los que difieren. Por eso a las ciudades les gustan los equipos deportivos profesionales: son fuerzas que unen socialmente y cruzan las fronteras de raza y riqueza. Si no hay otra cosa, probablemente tienen en común cosas como el clima.

3. Cuida las condiciones de la reunión

Procura una superficie grande para escribir, un lugar tranquilo y con temperatura agradable, y sin muchas distracciones. Asegúrate de que nadie tenga hambre, frío o cansancio. Reúnanse durante una comida si pueden: la comida suaviza una reunión. Por eso en Hollywood «hacen un almuerzo».

4. Deja que todos hablen

Aunque pienses que lo que dicen es una tontería. Cortar a alguien es de mala educación y no vale el pequeño ahorro de tiempo que puedas lograr. No termines las frases de los demás: ellos pueden hacerlo solos. Y recuerda: hablar más fuerte o más rápido no vuelve mejor tu idea.

5. Deja los egos en la puerta

Cuando discutan ideas, etiquétenlas de inmediato y anótenlas. La etiqueta debe describir la idea, no a quien la propuso: «la historia del puente del troll», no «la historia de Jane».

6. Elógiense unos a otros

Encuentra algo bueno que decir, aunque sea forzado. Hasta la peor de las ideas tiene algo positivo si buscas con atención. Enfócate en lo bueno, elógialo y después plantea las objeciones o dudas que tengas sobre el resto.

7. Ponlo por escrito

Anota siempre quién es responsable de qué, y para cuándo. Sé concreto. Organicen las reuniones por correo electrónico y establezcan rendición de cuentas. Nunca supongas que el compañero de cuarto de alguien entregará un recado telefónico. Recuerda también que «la política aparece cuando hay más de 2 personas»: por eso copia siempre cualquier correo del grupo, o dirigido a mí, a todos los integrantes. Esta regla nunca debe romperse; no adivines qué querrán saber o no tus compañeros de grupo.

8. Sé abierto y honesto

Habla con los miembros de tu grupo si hay un problema, y habla conmigo si necesitas ayuda. La razón de ser de este curso es que es difícil trabajar entre culturas. Si todos llegamos sabiendo que es un reto, debemos sentirnos cómodos al hablar de los problemas cuando surjan; de eso trata en realidad el curso. Sé indulgente cuando alguien cometa errores, pero no temas plantear los problemas cuando aparezcan.

9. Evita el conflicto a toda costa

Cuando aparezca el estrés y se caldeen los ánimos, tomen un descanso corto. Despejen la cabeza, pidan disculpas y retomen el tema. Pide perdón por haber molestado a tus compañeros, incluso si piensas que la culpa fue sobre todo de otra persona: la meta es trabajar juntos, no iniciar una batalla legal sobre quién cometió las peores faltas. Para pelear se necesitan dos, así que sé quien pone la paz.

10. Plantea las alternativas como preguntas

En lugar de «pienso que deberíamos hacer A, no B», pregunta «¿y si hiciéramos A en lugar de B?». Eso permite que la gente aporte comentarios, en lugar de defender una sola opción.