- No hables acerca de tus problemas personales (familia, trabajo, dinero).
- No hables acerca de asuntos delicados (política, religión, etc.).
- No actúes desesperado.
- No hables acerca de algo negativo nunca. Mantén todo acerca de lo que hables positivo por encima de las derrotas.
- No te emborraches. Esto realmente desiluciona a las mujeres y causa mala impresión. No tomes o limita tu bebida a un par de tragos.
- No intentes analizar sus problemas.
- No reniegues sobre tus anteriores novias o ex-esposas de cómo te maltrataron o, botaron, engañaron, te vaciaron los bolsillos con la pensión, etc.
- No pretendas ser divertido o humorístico. Si pones demasiado de tu parte en un acto, le parecerás falso. Solo se amistoso y sonríe (pero en dosis apropiadas, evita tener a sonrisa en tu rostro TODO EL TIEMPO, quienes sonríen por horas sin parar se ven terriblemente inseguros y para decirlo así de plano… patéticos).
- No te enfoques en tus problemas de salud o alimentos.
- No fanfarronees sobre ti o tus habilidades/realizaciones. Aunque hay excepciones, pero se cuidadoso sobre estas. Si realmente tienes algo impresionante de que hablar, puedes dejar que se vaya enrolando, solo se muy casual sobre ello. Aunque casi la totalidad de mujeres son muy buenas oyendo cuando el hombre trata de impresionarlas con sus presunciones y fanfarronerías. Y si de lo que presume no es realmente impresionante, es realmente un apagón para ellas. Así que ten cuidado. Enfocándote en ella y sus intereses es una ruta mucho más segura a tomar.
- Y evita a toda costa estos tres temas: política, religión y teorías de la conspiración. Ya que eso solo te garantiza acabar con tu de otra forma maravillosa interacción.
Quejarse o decir algo negativo apaga. Algunos hombres piensan que decir que algo apesta — el vodka, la música, la multitud — muestra que son inteligentes y tienen ojo crítico. Eso solo les muestra a las mujeres que es un gruñón.